Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez
LA VOZ DE LA SALUD
EL BOTIQUÍN
Sento Segarra es farmacéutico.
Sento Segarra es farmacéutico. Jesús Mayorga
El divulgador profundiza, en su nuevo libro, en el amplio abanico de opciones que hay para complementar la alimentación
14 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.
Comentar · 2
Newsletter
Salud, bienestar y nutrición
¡Suscribirme a la newsletter!
¿Qué suplementos funcionan de verdad y cuáles son puro márketing? ¿Cómo elegir uno de calidad? Son algunas de las preguntas a las que intenta responder Sento Segarra, farmacéutico de profesión y divulgador «apasionado por la ciencia, la salud y la tecnología». Tras años de experiencia en oficina de farmacia, «estás cansado de ver gente que viene con cosas que le ha recomendado la vecina, con mogollón de botes que no saben ni para qué se toman; además, ahora se suman las recomendaciones que se hacen por TikTok». Por eso, acaba de publicar La gran guía de la suplementación (Zenith), un manual que solventa las principales dudas.
—¿Todos necesitamos suplementarnos?
—Sí y no. Con una analítica sencilla, ya sabemos si nos puede faltar alguna cosa. A veces estamos en rangos normales, pero tirando a bajos. Por ejemplo, de hierro, calcio o vitamina D. Sin embargo, en el libro, el último caso que cuento es el de una persona en la farmacia, una chica joven, que me pregunta si debe tomar suplementos. Le pregunto sus hábitos de vida y me dice que no toma pescado porque le da repulsión. Esta joven no tiene forma de obtener omega 3 de ninguna manera, puede ser una necesidad tomarla. Por eso, aunque una analítica siempre confirma si son necesarios, una pequeña encuesta de hábitos ya va a desvelar muchas cosas.
—En el libro afirma que existe una malnutrición profunda en nuestra sociedad, ¿a qué se refiere?
—La sociedad en la que vivimos somos las que más acceso a alimentos tiene, pero son poco densos en nutrientes, por así decirlo. Comemos muchos ultraprocesados. Incluso alimentos de origen vegetal, seguramente tengan menos nutrientes de los que tenían antiguamente. Además, ingerimos más calorías que nunca en la historia, pero con menor densidad de alimentos. Estamos sobrealimentados, pero mal nutridos.
—Habla de suplementos, ¿pero es lo mismo que complementos?
—«Complemento» es la forma legal, pero yo los considero sinónimos. «Suplemento» me parece la forma más popular de conocerlo.
—¿Qué consejos darías para elegir un suplemento de calidad?
—Primero, me fijaría en si tiene sellos de calidad. Cuando busco un suplemento, siempre tengo en cuenta que tenga sellos de buenas prácticas de manufactura. Por ejemplo, el omega 3, que tenga el sello IFOS, porque te lo pueden vender como fuente de omega 3, pero también lo puede ser de mercurio y de metales pesados; seguramente pueden estar oxidados. Con lo cual, no me van a aportar ningún beneficio porque una de las cosas que nos garantiza ese sello es que el estado de oxidación sea el correcto.
Tampoco compraría nunca suplementos en tarros de cristal transparente. Debe ser opaco, para que no les afecte la luz durante el almacenaje o la exposición en tienda. Son pequeñas cosas. Miraría las dosis, porque un magnesio puede ser de 400 miligramos, pero luego lees la letra pequeña y el magnesio elemental a lo mejor son 100 miligramos. Hay que analizar bien las etiquetas para saber que lo que estás tomando es lo que necesitas.
—¿Es el magnesio uno de los más demandados?
—El magnesio es por el que más pregunta la gente. Creo que porque es el más fácil de suplementar y el que más rápidamente se notan los beneficios. Gente que tiene las piernas inquietas por la noche, que sufre calambres y que se despierta por ellos en la noche, que tiene un tic en el párpado o que los músculos de su espalda están muy contraídos. Hay quien me ha llegado a decir que le ha salvado la vida el bisglicinato de magnesio porque se despertaba siempre de madrugada y ahora duerme sus horas del tirón. Era porque se despertaba por calambres en las piernas y ahora le han desaparecido. Su rápido efecto es una de las claves de su buena acogida.
—Pero sí que existen diferentes tipos, ¿no?
—El que te diga que un magnesio no le ha funcionado seguramente es porque está tomando óxido de magnesio y lo que está sucediendo es que lo está eliminando por la orina. Seguramente le esté produciendo también diarrea, porque el óxido no se absorbe. Cuando mencionas otras formas, como el citrato o el bisglicinato, que esta última es la que más me gusta porque tiene muy buena relación de calidad y precio, necesaria para mantener en el tiempo la adherencia, es muy suave en el estómago. La glicina, además, ayuda a la conciliación del sueño, mientras que el citrato puede ayudar a aquellas personas que tienen un poco de estreñimiento. Consigues descansar mejor y, además, al día siguiente vas con más facilidad al baño: un doble beneficio del citrato de magnesio.
Leer más: El auge del autocuidado, entre la tendencia «wellness» y la preocupación real por la salud
—Se calcula que la mitad de los españoles no duerme bien. ¿Los suplementos pueden ayudar a solventar esta realidad o pueden acabar empeorando el problema porque generan dependencia?
—Hay suplementos que a lo mejor no generan dependencia física, pero sí psicológica, y ahí estamos en lo mismo. No me gusta utilizarlos como si fueran medicamentos. Es un error importante porque esa no es su función. Natural no quiere decir inocuo, también pueden dar efectos secundarios. No podemos intentar sustituir una medicina reactiva, como una benzodiacepina para el sueño, y hacer lo mismo pero a nivel natural. Intentar sustituir la medicina tradicional con la natural. Eso no es suplementar, es tratar. Asimismo, en el tema del sueño hay factores que intervienen que hay que analizar: ¿por qué se está produciendo ese insomnio? ¿Se trata, en realidad, de un problema de higiene del sueño, como por ejemplo irte a la cama y estar con el móvil?
—¿Es la creatina el suplemento de moda entre los jóvenes?
—La creatina es el suplemento de moda entre los jóvenes y debería de serlo también en gente mayor: es el más estudiado de la historia, con más de 500 estudios. Se ha visto que mejora el rendimiento muscular, la recuperación. Es energía para las células. En estudios más recientes también se habla de una mejora en la capacidad cerebral a partir de cierta edad. Con lo cual, aunque a día de hoy es popular entre los jóvenes por el culto al cuerpo que se ve en ellos, creo que poco a poco va a acabar ganando terreno en gente mayor. Y nos ayudará no solo a nivel cerebral, que creo que en este grupo de la población es lo que más pueden llegar a notar, sino también a que se ejerciten. Debemos hacer ejercicios a cualquier edad.
—De hecho, uno de los capítulos del libro es sobre suplementos que proporcionan apoyo a la longevidad.
—La longevidad es un melón. Realmente, intento hacer hincapié en una longevidad saludable. No nos van a servir de nada vivir más años si no es con buena salud. En el capítulo hablo de antioxidantes, pero lo más importante es envejecer bien y a eso debemos aspirar todos. Ahí entran los suplementos, para tener una vida mejor.
—Una de las preguntas que surgen cuando se receta un suplemento es: ¿cuánto tiempo debe tomarse?
—Si estás tomando un suplemento porque tienes una carencia, a no ser que hayas dejado de tenerla porque la has abordado de otra manera, yo recomendaría no abandonarlos. Los hay que no se acumulan en el cuerpo, como el magnesio, que además, lo necesitamos todos los días. Sí que hay algunos que no recomendaría que la gente tomase por su cuenta si no existe una analítica detrás, como el hierro o la vitamina A, porque sí se acumulan y pueden ser perjudiciales. Luego hay otros que sí se recomienda hacer pequeños descansos; aunque hay algunos que se aconsejan pero no existe suficiente evidencia científica detrás.
—Por ejemplo, ¿debe dejarse un suplemento de vitamina D en verano?
—Más que abandonarlo, recomendaría reducir la dosis. Si en invierno tomas 4.000 unidades de vitamina D, en verano puedes optar por 2000 o 1000. Una vez se coge la rutina, es más fácil mantenerla. Me explico: acordarse de tomar esa pastilla todos los días puede ser más fácil si no lo dejas, porque cuando lo vuelvas a tomar, puede haber olvidos.
Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo
De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud
